América un continente de contrastes
Este extenso continente suele ser denominado un “continente de contrastes” debido a su gran diversidad en lo natural, económico, cultural y poblacional. Como resultado de un largo proceso histórico, América se conformó políticamente en países independientes y algunos territorios con distintos grados de dependencia con otros Estados.
El continente americano, con su extensión de 42 millones de km², ocupa el segundo lugar entre todos los continentes en cuanto a su superficie. Le corresponde el 28% del total de las tierras emergidas, lo que representa solo el 8% de la superficie del planeta. Está ubicado prácticamente completo en el hemisferio occidental, excepto algunas pequeñas islas del archipiélago americano de las Aleutianas, el continente se localiza en el hemisferio definido por el meridiano de Greenwich 0° de longitud y el meridiano 180° de longitud.
América se desarrolla ampliamente en el sentido de las latitudes, con una distancia aproximada de 15.500 km entre los puntos extremos Norte y Sur, por lo que presenta territorios tanto en la zona polar ártica como en la subpolar antártica. Además, está atravesado por cuatro de los cinco paralelos que delimitan zonas climático-astronómicas.
América está integrada por dos grandes masas de tierras emergidas de forma aproximadamente triangular, unidas por un istmo montañoso y volcánico, a lo que se adiciona un conjunto de guirnaldas insulares. Por esa singularidad el continente posee una extraordinaria variedad de climas, lo que se refleja en las características que presentan la flora y la fauna, en la distribución de la población y en las actividades económicas.
